miércoles, 9 de septiembre de 2015

¿Y que le hago...?

¿Y qué le hago si un nuevo curso está a punto de empezar? Con sus nuevos retos, sus alegrías, sus ganas de arrancarte la piel a tiras (puntualicemos, por la desesperación), con las amistades que están por llegar, por las que se quedaron atrás, por las que no llegaron, pero con las viejas amistades que siempre permanecen. Un nuevo comienzo siempre es emocionante, por las perspectivas que le ponemos y el ligero temor de enfrentarnos a ellas. Los cambios son necesarios, pero necesitan un tiempo de asimilación, saborear la idea de que van a suceder y sentir ese cosquilleo en el corazón que les precede. Y cuando al fin llegan pillarlos por banda, para que no ataquen ni muerdan. En ese justo momento, todo cambia. 

Bienvenido 2º de Bachiller. ¿Te crees que nos vas a dar...? Te equivocas, vamos a por ti.

martes, 1 de septiembre de 2015

Un reencuentro curioso

Después de un verano, dijéramos... Curioso (?) Mmm.. Sí, esa es la palabra. Después de un verano curioso y ajetreado, se vuelve a la rutina. La cual viene con sorpresas, novedades, noticias, etc... Después de este verano, ha habido un reencuentro. Yo en bicicleta, recién duchada y con el pelo chorreando, con una taza de París en la cesta de la bici, con la guitarra a cuestas, (aunque no sepa tocar muy bien la guitarra, que digamos... Hice mucho postureo.) Con unas ganas terribles de saltar sobre mi mejor amiga y abrazarla. Pero ya hice eso ha vez, y le hice daño en el cuello, luego intenté arreglarlo, a consecuencia de mi última acción tuvo que llevar collarín... Hay veces en las cuales me pregunto si Anna es masoca al elegirme como amiga... Volviendo al reencuentro... Si os lo preguntáis... Voy a aclarar la duda: salté. Y no le rompí nada✌Luego fuimos a tomar café. Eran las 20:30 y estábamos en mi cafetería favorita. Hacía calor y me tomé un café del tiempo, el cual supo a gloria y gracias a esa dosis de cafeína a esas horas; no dormí. He aquí nuestro reencuentro.